Bella, tenemos que ser sinceras…
A veces no es que no tengás a quién venderle… es que todavía no te has animado a ofrecer.
Porque clientas, seguramente las hay. Solo pensá…
En tu familia, en tu trabajo, entre tus amigas, en tus redes, en esa persona que ve tus historias y nunca comenta, pero sí está pendiente.
Lo que pasa es que al inicio da pena.
Pena de subir la foto, pena de hablar del precio, pena decir “mirá, estoy vendiendo estas joyitas”.
Pero vender también se practica.
Muchas emprendedoras comenzaron así: con poquitos contactos, una foto sencilla y la decisión de ofrecer.
Así que antes de decir “no tengo a quién venderle”, preguntate:
¿Ya le mostré a alguien lo que tengo?
¿Alguna vez te ha dado pena vender?
